¿En qué te pareces a tus células?

¿Qué relación tiene el nutrirse bien, hacer deporte o una buena calidad del sueño con la salud celular?

Las comunidades celulares y nuestras comunidades humanas tienen mucho en común. Cada tipo de célula está adaptada a la labor que realiza para el conjunto. Según algunos experimentos, células a las que se ha puesto a vivir en condiciones ideales (lo que sería para ellas un «spa celular») pueden llegar a vivir el doble de tiempo de la vida del organismo que formaban parte.

Cuanto más conoces la vida de las células, más sientes la maravilla que son. Como dato importante para que tomes idea de la importancia que suponen para ti, ten presente que el 67% de tu cuerpo está formado por células; en una persona de 1,70 metros de altura y aproximadamente 70 kilos de peso, estamos hablando de 47 kilos de células. El resto de tu organismo no es más que el líquido en que viven las células, un pequeño porcentaje de elementos sólidos que conforman, en su mayor parte, la estructura que te permite estar erguido y un porcentaje aún mucho menor de otros microorganismos.

La práctica de hábitos saludables tiene que ver con la salud de nuestras células.
¿Por qué tener una buena nutrición? Las células necesitan disponer de los elementos necesarios para poder realizar todas sus funciones, como el mantenimiento de su estructura, la comunicación entre ellas y la producción de energía, entre otras funciones vitales.

¿Para qué llevar una vida activa? Nuestras células necesitan un buen aporte de oxígeno, que además tiene que llegar hasta el último rincón del cuerpo.

¿Y una buena higiene del sueño? Es precisamente durante el tiempo que pasamos dormidos, especialmente en la fase de sueño profundo, donde el cuerpo se regenera, se generan nuevas células, se eliminan las células envejecidas y se eliminan los desechos celulares.

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