¿Cómo construimos las emociones?

¿Cómo podemos aumentar nuestra inteligencia emocional?

La granularidad emocional es una destreza que nos ayuda a responder mejor a las situaciones. Las personas que construyen con mayor precisión sus experiencias emocionales tienen mejor salud y conservan mejor sus capacidades mentales en el envejecimiento.

La granularidad emocional es la capacidad reconocer con una gran variedad de matices las sensaciones y emociones que hay en tu cuerpo, y no solo reconocerlas, sino también expresarlas y reconocer las que están teniendo otras personas.

Lo bueno es que es una capacidad que puedes mejorar, algo que es de gran relevancia si tienes en cuenta que las personas con mucha granularidad emocional tienen menos posibilidad de desarrollar trastornos como son la diabetes o los problemas cardiovasculares. Además, cuando envejecen mantienen mejor agudeza mental, visitan menos al médico, toman menos medicamentos y en caso de ser hospitalizados reciben antes el alta.

Una revisión de estudios científicos, «Unpacking emotion differentiation: transforming unpleasant experience by perceiving distinctions in negativity», de la reconocida psicóloga Lisa Feldman Barret, publicado en 2015, concluía que las personas que son capaces de distinguir mejor las emociones desagradables que existen en su cuerpo tienen hasta un 30 % más de flexibilidad a la hora de regular sus emociones.

Pero es que, además, sometidos a estrés tienden a beber menos y a caer menos en la adicción. Y cuando hay algún tipo de agresión reaccionan de forma más pacífica. Como ves, ¡tiene muchas ventajas aprender a tener una mayor granularidad emocional!.

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