¿Qué importancia tienen las neuronas del corazón?

¿Cómo mejorar la interacción entre tu cerebro y tu corazón?

Corazón vs Cerebro: sólo percibimos el exterior cuando el cerebro se sintoniza con el corazón. La variabilidad cardiaca marca tu capacidad de resiliencia y mejorarla es una de las claves que pueden ayudarte a incrementar tu bienestar.

La relación entre cerebro y corazón se conoce desde hace tiempo, y es sabido que los pensamientos pueden influir en el corazón, específicamente en la variabilidad o coherencia cardiaca. Esta se refiere no tanto a la intensidad de las pulsaciones como al tiempo entre pulsación y pulsación. Lo ideal es que ese tiempo no sea siempre el mismo; si es demasiado regular, está indicando estrés. Según diversos estudios, las personas con menor variabilidad cardíaca tienen menos capacidad de ajuste al medio. Sin embargo, una mayor variabilidad cardiaca se corresponde con una mayor capacidad cognitiva, mejor memoria, más capacidad de atención e incluso más inteligencia emocional.

La reciente gran revolución de las neurociencias no ha tenido que ver con este tema, sino justo lo contrario: cómo el corazón influye en el cerebro.

En 2014 se publicó un estudio científico, «Spontaneous fluctuations in neural responses to heartbeats predict visual detection», sobre el parpadeo atencional. Lo que se encontró es que cada vez que el corazón pulsa emite un campo electromagnético que provoca que, al cabo de unos 300 milisegundos, se exciten ciertas neuronas en el cerebro. A los participantes del estudio se les ponía delante de una pantalla que mostraba unos puntos, y debían indicar cuándo eran conscientes de su aparición. La conclusión fue sorprendente: parece que solo percibimos lo que sucede a nuestro alrededor cuando nuestro cerebro se sincroniza con nuestro corazón, siendo este último el que marca la dirección.

RECURSOS PARA PROFUNDIZAR